Alfonso X, El Sabio
 
 
 

Obras generales de Alfonso X
    Entre los grandes reyes en la Edad Media en España cabe mencionar a Alfonso X de Castilla.   Alfonso X, hijo del rey San Fernando, trajo durante su reinado la coexistencia cultural a España, alcanzando un verdadero éxito.  Entre sus grandes obras se encargó de congregar en su corte a todos los sabios y artistas de su país y esto constituyó una verdadera academia en que trabajaron juntos los judíos, moros y cristianos.  Además, otorgó gran interés a las universidades en España y creó su biblioteca, convirtiéndola en la primera biblioteca de estado con un bibliotecario pagado por el gobierno.  Estas son algunas de las muchas obras por la cual este rey es digno símbolo conocido como "El sabio".

    El rey Alfonso reconoce la importancia de conocer textos de otros idiomas, por la cual manda a los traductores árabes y judíos a traducir la Biblia a español.  A los intelectuales judíos, mandó a escribir la monumental summa de la Edad Media española que incluye la compilación legislativa, las Siete Partidas, el tratado jucicial, el Fuero Real, los tratados de astronomía (Libros de astronomía y Lapidarios) y los dos grandes historias de España y del mundo.  La corte tricultural de Alfonso incluso tuvo tiempo de escribir el primer juego árabe, el ajedrez.

Dos famosos libros históricos
    Alfonso no sólo dirigió estas obras sino al mismo tiempo él fue un gran escritor y poeta.  Entre las obras conocidas tenemos: La Primera Crónica General y General Estoria. La Primera Crónica General es una obra que fue comenzada cuando Alfonso subío al trono y fue concluida antes de su muerte.  Esta obra comienza su relato con Moisés y continuá con la España preromana, terminando con Roma.  Esta obra tiene una gran variedad de fuentes, entre las cuales no sólo cuenta las crónicas latinas y árabes, sino también historias latinas, leyendas eclesíasticas, la Biblia, literatura clásica y cantares de gestas castellanas. La General Estoria fue una historia más universal la cual nunca fue determinada.  Sus fuentes son aún más diversas y numerosas que las de Primera Crónica General pero comparte el mismo carácter histórico y literario.
 
 

Santiago de Compostela
 
 

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